Santo Rosario

Por la señal de la Santa Cruz, …

OFRECIMIENTO

Señor, Dios Nuestro, dirigid y guiad todos nuestros pensamientos, palabras y obras a mayor honra y gloria vuestra.

Y Vos, Santísima, alcanzadnos de vuestro divino Hijo, que con toda atención y devoción podamos rezarvuestro Santísimo Rosario; el cual os ofrecemos por la exaltación de la santa Fe católica, por nuestras necesidades espirituales y temporales, y por el bien y sufragio de los vivos y difuntosque sean de Vuestro mayor agrado y de nuestra principal obligación.

Los misterios que se han de contemplaren este día son los de:

  • Gozo (Lunes y S ábados)
  • Luz (Jueves)
  • Dolor (Martes y Viernes)
  • Gloria (Miércoles y Domingos)

FORMA DE REZARLO

Misterios de Gozo (Lunes y Sábados)

  1. La Encarnación del Hijo de Dios.
    Después de contemplar el misterio se reza: un Padrenuestro, diez Avemarías y un Gloria
  2. La Visita de Nuestra Señora a Santa Isabel.
    Después de contemplar el misterio se reza: un Padrenuestro, diez Avemarías y un Gloria
  3. El Nacimiento del Niño Jesús en Belén.
    Después de contemplar el misterio se reza: un Padrenuestro, diez Avemarías y un Gloria
  4. La Purificación de Nuestra Señora.
    Después de contemplar el misterio se reza: un Padrenuestro, diez Avemarías y un Gloria
  5. El Niño Jesús perdido y hallado en el Templo.
    Después de contemplar el misterio se reza: un Padrenuestro, diez Avemarías y un Gloria

Misterios de Luz (Jueves)

  1. El Bautismo de Jesús en el Jordán
    Después de contemplar el misterio se reza: un Padrenuestro, diez Avemarías y un Gloria
  2. La Auto-revelación de Jesús en las Bodas de Caná
    Después de contemplar el misterio se reza: un Padrenuestro, diez Avemarías y un Gloria
  3. Jesús anuncia el Reino invitando a la Conversión
    Después de contemplar el misterio se reza: un Padrenuestro, diez Avemarías y un Gloria
  4. La Transfiguración de Jesús
    Después de contemplar el misterio se reza: un Padrenuestro, diez Avemarías y un Gloria
  5. La Institución de la Eucaristía
    Después de contemplar el misterio se reza: un Padrenuestro, diez Avemarías y un Gloria

Misterios de Dolor (Martes y Viernes)

  1. La Agonía del Señor en el Huertode los Olivos
    Después de contemplar el misterio se reza: un Padrenuestro, diez Avemarías y un Gloria
  2. La Flagelación
    Después de contemplar el misterio se reza: un Padrenuestro, diez Avemarías y un Gloria
  3. La Coronación de Espinas
    Después de contemplar el misterio se reza: un Padrenuestro, diez Avemarías y un Gloria
  4. Jesús carga con la Cruz a cuestas
    Después de contemplar el misterio se reza: un Padrenuestro, diez Avemarías y un Gloria
  5. La Crucifixión
    Después de contemplar el misterio se reza: un Padrenuestro, diez Avemarías y un Gloria

Misterios de Gloria (Miércoles y Domingos)

  1. La Resurrección del Señor
    Después de contemplar el misterio se reza: un Padrenuestro, diez Avemarías y un Gloria
  2. La Ascensión del Señor
    Después de contemplar el misterio se reza: un Padrenuestro, diez Avemarías y un Gloria
  3. La venida del Espíritu Santo sobre los Apóstoles
    Después de contemplar el misterio se reza: un Padrenuestro, diez Avemarías y un Gloria
  4. La Asunción de Nuestra Señora a los Cielos
    Después de contemplar el misterio se reza: un Padrenuestro, diez Avemarías y un Gloria
  5. La Coronación de María Santísima
    Después de contemplar el misterio se reza: un Padrenuestro, diez Avemarías y un Gloria

ACCIÓN DE GRACIAS

Infinitas gracias os damos, soberana Princesa, por los favores que todos los días recibimos de vuestra generosa mano; dignaos, Señora, tenernos ahora y siempre bajo vuestra protección y amparo; y para más obligaros os saludamos con una Salve

LETANÍAS DE NUESTRA SEÑORA

Señor, ten piedad (Señor, ten piedad)
Cristo, ten piedad (Cristo, ten piedad)
Cristo, óyenos (Cristo, óyenos)
Cristo, escúchanos (Cristo, escúchanos)
Dios, Padre Celestial (Ten piedad de nosotros)
Dios, Hijo, Redentor del mundo (Ten piedad de nosotros)
Dios, Espíritu Santo (Ten piedad de nosotros)
Trinidad Santa, un sólo Dios (Ten piedad de nosotros)

Santa María (Ruega por nosotros)
Santa Madre de Dios (Ruega por nosotros)
Santa Virgen de las vírgenes (Ruega por nosotros)

Madre de Cristo (Ruega por nosotros)
Madre de la Iglesia (Ruega por nosotros)
Madre de la Divina Gracia (Ruega por nosotros)
Madre de Misericordia (Ruega por nosotros)
Madre Purísima (Ruega por nosotros)
Madre Castísima (Ruega por nosotros)
Madre Virginal (Ruega por nosotros)
Madre Sin Corrupción (Ruega por nosotros)
Madre Inmaculada (Ruega por nosotros)
Madre Amable (Ruega por nosotros)
Madre Admirable (Ruega por nosotros)
Madre del Buen Consejo (Ruega por nosotros)
Madre del Creador (Ruega por nosotros)
Madre del Salvador (Ruega por nosotros)
Madre Nuestra (Ruega por nosotros)

Virgen, que vas deprisa (Ruega por nosotros)
Virgen Prudentísima (Ruega por nosotros)
Virgen Digna de Veneración (Ruega por nosotros)
Virgen Digna de Alabanza (Ruega por nosotros)
Virgen Poderosa (Ruega por nosotros)
Virgen Clemente (Ruega por nosotros)
Virgen Fiel (Ruega por nosotros)

Espejo de Justicia (Ruega por nosotros)
Trono de Sabiduría (Ruega por nosotros)
Causa de Nuestra Alegría (Ruega por nosotros)
Vaso Espiritual (Ruega por nosotros)
Vaso Digno de Honor (Ruega por nosotros)
Vaso Insigne de Devoción (Ruega por nosotros)

Flor del Carmelo (Ruega por nosotros)
Rosa Mística (Ruega por nosotros)
Torrede David (Ruega por nosotros)
Torre de marfil (Ruega por nosotros)
Casa de Oro (Ruega por nosotros)
Arca de la Alianza (Ruega por nosotros)
Puerta del Cielo (Ruega por nosotros)
Estrella de los Mares (Ruega por nosotros)
Estrella de la Mañana (Ruega por nosotros)
Salud de los Enfermos (Ruega por nosotros)
Refugio de los Pecadores (Ruega por nosotros)
Consuelo de los Afligidos (Ruega por nosotros)
Auxilio de los Cristianos (Ruega por nosotros)

Reina de los Ángeles (Ruega por nosotros)
Reina de los Patriarcas (Ruega por nosotros)
Reina de los Profetas (Ruega por nosotros)
Reina de los Apóstoles (Ruega por nosotros)
Reina de los Mártires (Ruega por nosotros)
Reina de los Confesores (Ruega por nosotros)
Reina de las Vírgenes (Ruega por nosotros)
Reina de todos los Santos (Ruega por nosotros)
Reina Concebida sin Pecado Original (Ruega por nosotros)
Reina Elevada al Cielo (Ruega por nosotros)
Reina del Santísimo Rosario (Ruega por nosotros)
Reina de la Familia (Ruega por nosotros)
Reina de la Paz (Ruega por nosotros)
Reina de Todo lo Creado (Ruega por nosotros)

Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo (Perdónanos, Señor)
Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo (Escúchanos, Señor)
Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo (Ten piedad de nosotros)

Bajo tu procección nos acogemos, Santa Madre de Dios.

No desprecies las súplicas que te hacemos en las necesidades; antes bien, líbranos siempre de todo peligro, Virgen Gloriosa y Bendita.

Ruega por nosotros,Santa Madre de Dios.

Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor Jesucristo.

OREMOS

Te suplicamos, Señor, que derrames tu gracia en nuestras almas para que los que, por el anuncio del Ángel, hemos conocido la Encarnación de Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, por Su Pasión y Su Cruz seamos llevados a la Gloria de la Resurrección.

Por Jesucristo nuestro Señor

Amén

MEDITACIONES DE LOSMISTERIOS DEL ROSARIO

MISTERIOS DE GOZO

1 – LA ENCARNACIÓN DEL HIJO DE DIOS

El primer ciclo, el de los "misterios gozosos", se caracteriza efectivamente por el gozo
que produce el acontecimiento de la Encarnación. Esto es evidente desde la anunciación, cuando el saludo de Gabriel a la Virgen de Nazaret se une a la invitación a la alegría mesiánica: " Alégrate, María".

A este anuncio apunta toda la historia de la salvación, es más, en cierto modo, la historia misma del mundo. En efecto, si el designio del Padre es recapitular en Cristo todas las cosas, el don divino con el que el Padre se acerca a María para hacerla Madre de su Hijo alcanza todo el universo.

A su vez, toda la humanidad está como implicada en el fiat con el que Ella responde prontamente a la voluntad de Dios. Jesucristo, Verbo e Hijo de Dios, se hace hombre para acercarse al hombre y brindarle, por la fuerza de su misterio, la salvación, gran don de Dios.

En la Anunciación, María se ha abandonado en Dios completamente, manifestando la obediencia de la fe, … Acogiendo este anuncio, María se convertiría en la Madre del Señor y en ella se realizaría el misterio divinode la Encarnación.

"¡Salve, María! Pronunciamos con inmenso amor y reverencia estas palabras, tan sencillas y a la vez tan maravillosas. Nadie podrá saludarte
nunca de un modo tan estupendo que como lo hizo un día el Arcángel en el momento de la Anunciación.

2 – LA VISITA DE MARÍA A ISABEL

El motivo de la visita se halla en el hecho de que durante la Anunciación, Gabriel había nombrado de modo significativo a Isabel, que en edad avanzada había concebido de su marido Zacarías un hijo, por el poder de Dios. Así, pues, María, movida por la caridad, se dirige a la casa de su pariente.

Cuando entra, Isabel, al responder a su saludo y sintiendo saltar de gozo al niño en su seno, "llena de Espíritu Santo", saluda a María en alta voz: "Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu vientre". Esta exclamación o aclamación de Isabel entraría posteriormente en el Avemaría como una continuación del saludo del Ángel, convirtiéndose así en una de las plegarias más frecuentesde la Iglesia.

En el saludo de Isabel cada palabra está llena de sentido y, sin embargo, parece ser de importancia fundamental lo que dice alfinal: "¡Dichosa tú, que has creído, porque lo que te ha dicho el Señor se cumplirá!". Estas palabras se pueden poner junto al apelativo "llena de
gracia" del saludo del Ángel.

En ambos textos se revela un contenido mariológico esencial, o sea, la verdad sobre María, que ha llegado a estar realmente presente en el misterio de Cristo, precisamente porque "ha creído".

La plenitud de gracia, anunciada por el ángel, significa el don de Dios mismo; la fe de María, proclamada por Isabel en la visitación, indica cómo la Virgen de Nazaret ha respondido a este don.

3 – EL NACIMIENTO DE JESÚS EN BELÉN

El nacimiento de Jesús había tenido lugar en una situación de extrema pobreza. Sabemos por Lucas que, con ocasión del censo de la población ordenado por las autoridades romanas, María se dirigió con José a Belén. Al no encontrar "sitio en la posada" dio a luz a su Hijo en un establo y "lo acostó en un pesebre".

La Natividad del Señor llena nuestros corazones de alegría porque Dios, Palabra Eterna, naciendo como hombre, ha acogido al hombre de manera particular. El nacimiento del Señor es acogida del hombre en toda su verdad, en toda su gran dignidad de imagen y semejanza divina, y también en su herencia de pecado: éste es el significado de la noche deBelén". La Navidad nos hace pensar en el acontecimiento central y determinante de la historia: ¡La Encarnación de Dios!

En el Niño de Belén adoramos al Hijo de Dios, al Verbo, por medio del cual ha sido creado todo y sin Él nada de cuanto existe ha sido hecho. ¿Qué poder se puso sobrelos hombros de Cristo en aquella noche de Navidad? Un poder único. El poder que sólo Él posee. En efecto, solamente Él tiene el poder de penetrar en el alma de cada hombre con la paz de la divina complacencia. Solamente Él está en condición de
elevar la historia del hombre a la altura de la gloria de Dios.

4 – LA PRESENTACIÓN DE JESÚS EN EL TEMPLO

Cuarenta días después del nacimientode Jesús, según lo prescrito por la Ley de Moisés, María y José llevaron al Niño a Jerusalén para presentarlo al Señor. Un hombre justo y piadoso, llamado Simeón, … dice: "Mis ojos han visto a tu salvador, a quien has presentado ante todos los pueblos: luz para alumbrar a las naciones y gloria de tu pueblo Israel.

"La Presentación en el templo, a la vez que expresa la dicha de la consagración, y extasía al viejo Simeón, contiene también la profecía de que el Niño será señal de contradicción para Israel y de que una espada traspasará el alma dela Madre. Las palabras de Simeón dan nueva luz al anuncio que María ha oído del Ángel: Jesús es el Salvador, es "luz para iluminar" a los hombres.

¿No es aquel que se manifestó, en cierto modo, en la Nochebuena, cuando los pastores fueron al establo? ¿No es aquel que debía manifestarse todavía más con la llegada de los Magos de Oriente? Al mismo tiempo, sin embargo, ya al comienzo de su vida, el Hijo de María -y con él su Madre- experimentarán en sí mismos la verdad de las restantes palabras de Simeón: "Señal de contradicción".

El anuncio de Simeón parece como un segundo anuncio a María, dado que le indica la concreta dimensión histórica en la cual el Hijo cumplirá su misión, es decir en la incomprensión y en el dolor. Por un lado, este anuncio confirma su fe en el cumplimiento de las promesas divinas de la salvación. Y por otro, le revela también quedeberá vivir en el sufrimiento su obediencia de fe al lado del Salvador que sufre, y que su maternidad será oscura y dolorosa.

5 – EL NIÑO PERDIDO Y HALLADO EN EL TEMPLO

Gozoso y dramático al mismo tiempo es el episodio de Jesús de 12 años en el templo. Aparece con su sabiduría divinamientras escucha y pregunta, y ejerciendo sustancialmente el papel de quien "enseña". La revelación de su misterio de Hijo, dedicado enteramente a las cosas del Padre, anuncia aquella radicalidad evangélica, que, ante las exigencias absolutas de Reino, cuestiona hasta los más profundos lazos de afecto humano.

La mirada de María, siempre llena de adoración y asombro, no se apartará jamás de Jesús. Será a veces una mirada interrogadora, como en el episodio de su extravío enel templo: Hijo, ¿por qué nos has hecho esto? Jesús tenía conciencia de que "nadie conoce bien al Hijo sino el Padre", tanto que aún aquella, a la cual había sido revelado más profundamenteel misterio de su filiación divina, su Madre, vivía en la intimidad con este misterio sólo por medio de la fe.

A lo largo de la vida oculta de Jesús en la casa de Nazaret, también la vida de María está oculta con Cristo en Dios, por medio de la fe, … María, durante muchos años, permaneció enintimidad con el misterio de su Hijo, y avanzaba en su itinerario de fe, … Se manifestaba cada vez más ante los ojos de los hombres la predilección que Dios sentía por Él. La primera entrelas criaturas humanas admitidas al descubrimiento de Cristo era María, que con José vivía en la casa de Nazaret.

MISTERIOS DE LUZ

1 – EL BAUTISMO DE JESÚS EN EL JORDÁN

Misterio de luz es el Bautismo en el Jordán. En él, mientras Cristo, como inocente que
se hace pecado por nosotros, entra en el agua del río, el cielo se abre y la voz del Padre
lo proclama Hijo predilecto, y el Espíritu desciende sobre Él para investirlo de la misión que le
espera.

La espiritualidad cristiana tiene como característica el deber del discípulo de configurarse
cada vez más plenamente con su Maestro. La efusión del Espíritu en el Bautismo une al creyente
como el sarmiento a la vid, que es Cristo, lo hace miembro de su Cuerpo M ístico. A esta unidad
inicial, sin embargo, ha de corresponder un camino de adhesión creciente a Él, que oriente cada
vez más el comportamiento del discípulo según la lógica de Cristo:

Tened entre vosotros los mismos sentimientos que Cristo. Hace falta revestirse de Cristo. En el recorrido espiritual del Rosario, basado en la contemplación incesante del rostro de Cristo -en compañía de María- este
exigente ideal de configuración con Él se consigue a través de una asiduidad que pudiéramos
decir amistosa. Ésta nos introduce de modo natural en la vida de Cristo y nos hace como respirar
sus sentimientos.

2 – LA AUTO- REVELACIÓN DE JESÚS EN LAS BODAS DE CANÁ

Misterio de luz es el comienzo de los signos en Caná, cuando Cristo, transformando el
agua en vino, abre el corazón de los discípulos a la fe, gracias a la intervención de María,
la primera creyente, … El cometido que María desempeña en Caná acompaña toda la misión de Cristo.

La revelación, que en el Bautismo en el Jordán proviene directamente del Padre y ha
resonado en el Bautista, aparecetambién en labios de María en Caná y se convierte en su gran
invitación materna dirigida a la Iglesia de todos los tiempos: Haced lo que Él os diga. Es una
exhortación que introduce muy bien las palabras y signos de Cristo durante su vida pública,
siendo como el telón de fondo marianode todos los misterios de luz.

El primero de los signos llevado a cabo por Jesús -la transformación del agua en vino en
las bodas de Caná- nos muestra a María precisamente como maestra, mientras exhorta a los
criados a ejecutar las disposiciones de Cristo.

En Caná de Galilea se muestra sólo un aspecto concreto de la indigencia humana: No
tienen vino. Pero esto tiene un valor simbólico, … Se da una mediación: María se pone entre su
Hijo y los hombres en la realidad de sus privaciones, indigencias y sufrimientos. Se pone en
medio, o sea, se hace mediadora, no como una persona extraña, sino en su papel de madre,
consciente de que como tal puede -más bien, tiene derecho de- hacer presente al Hijo las
necesidades de los hombres. Su mediación tiene carácter de intercesión: María intercede por los
hombres, …

Otro elemento esencial deesta función materna de María se encuentra en las
palabras dirigidas a los criados: Haced lo que Él os diga. La Madre de Cristo se presenta ante los
hombres como portavoz de la voluntad del Hijo.

3 – JESÚS ANUNCIA EL REINO INVITANDO A LA CONVERSIÓN

Misterio de luz es la predicación con la cual Jesús anuncia la llegada del Reino de Dios
e invita a la conversión: Se ha cumplido el plazo, está cerca el Reino de Dios: convertíos
y creed la Buena Noticia. Jesús perdona los pecados de quien se acerca a Él con humilde fe,
iniciando así el ministerio de misericordia que Él continuará ejerciendo hasta el fin del mundo,
especialmente a través del sacramento de la Reconciliación confiado a la Iglesia.

¡Convertios, porque ha llegado el Reino de los Cielos! Acogemos estas palabras con
veneración y confianza, porque las pronunció, no un simple hombre, sino el Hijo de Dios.
Consideramos que están dirigidas a cada uno de nosotros. Jesús, en efecto, no hablaba sólo
para sus contemporáneos, sino para los hombres de todos los tiempos y de cualquier condición, …

Conversión quiere decir cambiar totalmente la dirección misma de la vida: abrirse a la fe, pasar
del culto a las cosas materiales al uso inteligente de ellas como instrumentos para servir mejor a
Dios y a los hermanos; pasar de la disipación mundana a la mentalidad cristiana: de la desilusión
y del desaliento a la esperanza y a la alegría de una existencia llena de sentido.

Convertirse quiere decir creer en el Evangelio, familiarizarse con las enseñanzas del
Salvador y hacer de ellas la norma de nuestra vida diaria.

4 – LA TRANSFIGURACIÓN DE JESÚS

Misterio de luz por excelencia es la Transfiguración, que según la tradición tuvo lugar en
el Monte Tabor. La gloria de la Divinidad resplandece en el rostro de Cristo, mientras el Padre lo
acredita ante los apóstoles extasiados para que lo escuchen y se dispongan a vivir con Él el
momento doloroso de la Pasión, a fin de llegar con Él a la alegría de la Resurrección y a una vida
transfigurada por el Espíritu Santo.

La escena evangélica de la Transfiguración de Cristo, en la que los tres apóstoles -Pedro, Santiago y Juan- aparecen como extasiados por la belleza del Redentor, puede ser
considerada como imagen (icono) de la contemplación cristiana.

Fijar los ojos en el rostro de
Cristo, descubrir su misterio en el camino ordinario y doloroso de su humanidad, hasta percibir
su fulgor divino manifestado definitivamente en el Resucitado glorificado a la derecha del Padre,
es la tarea de todos los discípulos deCristo; por tanto, es también la nuestra.

Contemplando este rostro, nos disponemos a acoger el misterio de la vida trinitaria, para
experimentar de nuevo el amor del Padre y gozar de la alegría del Espíritu Santo. Se realiza así
también en nosotros la palabra de San Pablo: "Reflejamos la Gloria del Señor y nos vamos
transformando en su imagen con resplandor creciente".

5 – LA INSTITUCIÓN DE LA EUCARISTÍA

Misterio de luz es la institución dela Eucaristía, en la cual Cristo se hace alimento con su
Cuerpo y su Sangre bajo las especies del pan y del vino, dando testimonio de su amor por la
humanidad "hasta el extremo", y por cuya salvación se ofrecerá en sacrificio.

La Iglesia, Pueblo
de Dios de la Nueva Alianza, se ha alimentado siempre con la Eucaristía. Es más, se ha
construido a través de la Eucaristía: Porque, aun siendo muchos, somos un solo pueblo y un solo
cuerpo, pues todos participamos de un solo pan. La Iglesia se refleja en el sacramento
eucarístico como en la fuente de la que brota su propia vida.

En él está el núcleo incandescente y el corazón de la Iglesia, que puede leer en él la
historia de su propia vocación. Jesús es el pan vivo bajado del cielo para la vida del mundo. El
Verbo se hizo carne y habitó entre nosotros. Esto nos lleva hasta la Anunciación, cuando el Ángel
del Señor comunicó la gran nueva a María y, por su consentimiento libre y amoroso, Ella concibió
en su seno al Verbo por obra del Espíritu Santo.

Existe, pues, un vínculo estrechísimo entre la
Eucaristía y la Virgen María, que la piedad medieval acuñó en la expresión Caro Christi, Caro
Mariae
: la carne de Cristo en la Eucaristía es, sacramentalmente, la carne asumida de la Virgen
María.

MISTERIOS DE DOLOR

1 – LA ORACIÓN DE CRISTO EN GETSEMANÍ

El itinerario meditativo de los Misterios dolorosos se abre con Getsemaní, donde Cristo
vive un momento particularmente angustioso frente a la voluntad del Padre, contra la cual la
debilidad de la carne se sentiría inclinada a rebelarse. Allí, Cristo se pone en lugar de todas las
tentaciones de la humanidad y frente a todos los pecados de los hombres, para decirle al Padre: "No se haga mi voluntad, sino latuya".

Este "sí" de Cristo cambia el "no" de los primeros padres en el Edén. Y ¡cuánto le costaría
esta adhesión a la voluntad del Padrese muestra en los misterios siguientes, en los que se ve
sumido en la mayor ignominia!

Hay en el designio de Dios más zonas de misterio que de
evidencia, … Es entonces cuando el hombre acepta el misterio, le da un lugar en su corazón. Es el
momento en que el hombre se abandonaal misterio, no con la resignación de alguien que
capitula frente a un enigma, a un absurdo, sino más bien con la disponibilidad de quien se abre
para ser habitado por algo -¡por alguien!- más grande que el propio corazón. Esa aceptación se
cumple en definitiva por la fe, que es la adhesión de todo el ser al misterio que se revela.

2 – LA FLAGELACIÓN DE CRISTO

Cuando Dios envió a su Hijo, no esperó a que los esfuerzos humanos hubieran eliminado
previamente toda clase de injusticias, … Jesucristo vino a compartir nuestra condición humana
con sus sufrimientos, …

Antes de transformar la existencia cotidiana, Él supo hablar al corazón de
los pobres, liberarlos del pecado, abrir sus ojos a un horizonte de luz, … Tiene el sabor y el calor de
la amistad que nos ofrece aquel que sufrió más que nosotros.

La aceptación en la fe de cualquier sufrimiento humano puede convertirlo en una
participación personal en el sufrimiento sacrificial y expiatorio de Cristo. El mismo Cristo continúa
su pasión en el hombre que sufre. El sufrimiento es el camino obligado de la salvación y de la
santificación. Para ser santos, podemos carecer de este o aquel carisma, de esta o aquella
aptitud especial; pero no se nos puede dispensar del sufrimiento. Sufrir es un ingrediente
necesario de la santidad. Como lo es el amor. Y de hecho, el amor que Cristo nos enseña y que Él vivió primero,
dándonos ejemplo, es un amor, … que expía y salva a través del sufrimiento. El amor da sentido y
hace aceptable el sufrimiento. Puede haber amor sin sufrimiento. Pero el sufrimiento sin el amor
no tiene sentido. Con el amor, aceptado como lo aceptó Cristo, el sufrimiento adquiere un valor
inestimable.

3- CRISTO, CORONADO DE ESPINAS

Jesús tomó sobre sí todo el sufrimiento humano, confiriéndole un valor nuevo valor.
Vosotros, los que vivís bajo laprueba, que os enfrentáis con el problema de la limitación, del
dolor y de la soledad interior frentea él, no dejéis de dar un sentido a esa situación, …

En el
aparente fracaso del Hombre justo que sufre y que con su sacrificio salva a la humanidad, en el
valor de eternidad de ese sufrimiento está la respuesta.
Mirad hacia Cristo, hacia la Iglesia y el mundo, y elevad vuestro dolor, completando con él, hoy, el misterio salvador de su cruz. En la escuela del Verbo encarnado comprendemos que
es sabiduría divina aceptar con amor la cruz de la humildad de la razón ante el misterio; la cruz de
la voluntad en el cumplimiento fiel de toda la ley moral, natural y revelada; la cruz del propio
deber, a veces arduo y poco gratificante; la cruz de la paciencia en la enfermedad y en las
dificultades de todos los días; la cruz del empeño infatigable para responder a la propia vocación;
y la cruz de la lucha contra las pasiones y las asechanzas del mal.

Los cristianos que viven en situaciones de enfermedad, de dolor y de vejez, no están
invitados por Dios solamente a unir su dolor a la pasión de Cristo, sino también a acoger ya ahora
en sí mismos y a transmitir a los demás la fuerza de la renovación y la alegría de Cristo
Resucitado.

4- CRISTO, CON LA CRUZ A CUESTAS

Siguiendo los pasos de Cristo hasta el Calvario, comprende el hombre el sentido del
dolor salvador, … ¿Cómo contemplar a Cristo cargado con la cruz, … sin sentir la necesidad
de hacerse sus cireneos en cada hermano aquejado por el dolor u oprimido por la
desesperación? A medida que el hombre toma su cruz, uniéndose espiritualmente a la cruz de
Cristo, se revela ante él el sentido salvador del sufrimiento.

La cruz es el signo del acercamiento continuo de Dios a cada uno de los hombres, el
testimonio misterioso con que Dios ha tomado sobre sí en Cristo todos los dolores de la
humanidad. Para los que tienen fe, la cruz ya no es un instrumento de temor y muerte, sino trofeo
de vida y paz. Se nos llama a tomar la cruz cada día para que Dios nos enseñe sus caminos y
caminemos por sus sendas, de acuerdocon la visión del profeta Miqueas. La cruz nos recuerda
nuestra necesidad de conversión, necesidad de apartarnos del pecado y creer en el Evangelio.

La cruz es el camino, el sendero de la vida de cada día. Es, en cierta manera, la
compañera de nuestra vida. ¡De cuántas maneras se nos presenta a cada uno de nosotros la
experiencia de tomar la cruz cada día! Se la puede llamar de varios modos, … Y, sin embargo, este
nombre está lleno de contenido y de sentido. Cruz es una palabra salvadora, con la que el Hijo de
Dios desvela a cada hombre la verdad total sobre sí mismo y sobre su propia vocación.

5 – LA MUERTE DE CRISTO EN LA CRUZ

Se despojó de su rango, … haciéndose obediente hasta la muerte y muerte de cruz. Al pie
de la cruz, María participa por medio de la fe en el desconcertante misterio de este
despojamiento, … participa en la muerte del Hijo, en su muerte redentora. Pero, a diferencia de la
fe de los discípulos que huían, era una fe mucho más iluminada, …

Jesús dice a su madre: Mujer, aquí tienes a tu hijo, … Puede decirse que, si la maternidad
de María respecto de los hombres, ya había sido delineada anteriormente, ahora es precisada y
establecida claramente, … Esta nueva maternidad de María, engendrada por la fe, es fruto del
nuevo amor que maduró en ella definitivamente junto a la cruz, por medio de su participación en
el amor redentor del Hijo. Numerosos signos muestran cómo la Santísima Virgen ofrece también
hoy, precisamente a través del Rosario, aquella solicitud materna para con todos los hijos de la
Iglesia que el Redentor, poco antes de morir, le confió en la persona del discípulo amado: ¡Mujer,
ahí tienes a tu hijo!

El Señor ha salvado al mundo con la cruz; ha devuelto a la humanidad la esperanza y el
derecho a la vida con su muerte. No se puede honrar a Cristo si no se le reconoce como
Salvador, si no se reconoce el misterio de su Santa Cruz. La cruz es el signo de la Redención y en
la cruz está la prenda de la resurrección y el comienzo de una vida nueva: la elevación de los
corazones humanos. En Cristo crucificado se hace patente la plenitud del amor de Dios al
mundo, al hombre.

MISTERIOS DE GLORIA

1 – LA RESURRECCIÓN DE JESUCRISTO

La contemplación del rostro de Cristo no puede reducirse a su imagen de crucificado. ¡Él
es el Resucitado! El Rosario ha expresado siempre esta convicción de fe, invitando al creyente a
superar la oscuridad de la Pasión para fijarse en la gloria de Cristo en su Resurrección, …

Contemplando al Resucitado, el cristiano descubre de nuevo las razones de la propia fe, y revive
la alegría no solamente de aquellos a los que Cristo se manifestó – los Apóstoles, la Magdalena,
los discípulos de Emaús -, sino también el gozo de María, que experimentó de modo intenso la
nueva vida del Hijo glorificado.

Para reavivar más vuestra fe y entusiasmo, deseo proponer a vuestra reflexión el
encuentro pascual con el Señor: un encuentro personal, vivo, de ojos abiertos y corazón
palpitante, con Cristo resucitado.

Sí, Cristo vive en la Iglesia, está en nosotros, portadores de
esperanza e inmortalidad. Si habéis encontrado, pues, a Cristo, ¡vivid a Cristo, vivid con Cristo! Y
anunciadlo en primera persona, como auténticos testigos: Para mí, la vida es Cristo. He ahí
también la verdadera liberación: proclamar a Jesús libre de ataduras, presente en unos hombres
transformados, hechos nueva criatura.

2 – LA ASCENSIÓN DEL SEÑOR A LOS CIELOS

Dios ha vencido la muerte y en Jesús ha inaugurado definitivamente su Reino. Durante
su vida terrena Jesús es el profeta del Reino. Y, después de su Pasión, Resurrección y
Ascensión al cielo, participa del poder de Dios y de su dominio sobre el mundo.

Cuando venga el
Paráclito, dejará convicto al mundo con la prueba de un pecado, de una justicia, de una
condena, … Cuando habla de una justicia parece que piensa Jesús en la justicia definitiva, que el
Padre le dará, rodeándolo con la Gloria de la Resurrección y de la ascensión al Cielo: de una
justicia, porque me voy al Padre.
Porque somos el Cuerpo de Cristo, tenemos parte en la vida celestial de nuestra Cabeza.

La Ascensión de Jesús es el triunfo dela humanidad, porque la humanidad está unida a Dios
para siempre, y glorificada para siempre en la persona del Hijo de Dios.

Cristo Glorioso jamás
permitirá ser separado de su Cuerpo, … No sólo tomamos parte nosotros, la Iglesia, en la vida de
la Cabeza glorificada, sino que Cristo Cabeza comparte plenamente la vida peregrinante de su
Cuerpo y la dirige y canaliza hacia su recto fin en la Gloria Celestial. Jesucristo dijo en el
Cenáculo: Os conviene que yo me vaya; si no me voy, no vendrá a vosotros el Paráclito; pero si
me voy, os lo enviaré, …

El Espíritu viene a costa de la partida de Cristo, … una partida que era
conveniente, porque gracias a ella vendría otro Paráclito. Éste viene, enviado por el Padre,
después de la partida de Cristo, como precio de ella, … Aun en el momento de la Ascensión, Jesús
mandó a los apóstoles que no se ausentaran de Jerusalén, sino que aguardasen la Promesa del
Padre.

3 – LA VENIDA DEL ESPÍRITU SANTO

En el centro del itinerario de Gloria de Cristo y de María, el Rosario considera, en el tercer
Misterio glorioso, Pentecostés, que muestra el rostro de la Iglesia como una familia reunida con
María, avivada por la efusión impetuosa del Espíritu y dispuesta para la misión evangelizadora.

La contemplación de éste, como de los otros Misterios gloriosos, ha de llevar a los creyentes a
tomar conciencia cada vez más viva de su nueva vida en Cristo, en el seno de la Iglesia; una vida
cuya gran imagen (icono) es la escenade Pentecostés.

Podemos imaginar que María desempeñó la función de maestra con los discípulos
después de la Ascensión de Jesús, cuando se quedó con ellos esperando al Espíritu Santo y los
confortó en la primera misión. Recorrer con María las escenas del Rosario es como ir a la"escuela" de María para leer a Cristo, para penetrar sus secretos, para entender su mensaje.

Un magisterio, el de María, tanto más eficaz, si se piensa que Ella lo ejerce
consiguiéndonos dones del Espíritu Santo y proponiéndonos, al mismo tiempo, el ejemplo de
aquella "peregrinación de la fe", en la cual es maestra incomparable.
El Espíritu Santo es el don que viene al corazón del hombre junto con la oración, …

El
Espíritu Santo no sólo hace que oremos, sino que nos guía interiormente en la oración, supliendo
nuestra insuficiencia y remediando nuestra incapacidad de orar. Está presente en
nuestra oración y le da una dimensión divina, … La oración por obra del Espíritu Santo
llega a ser la expresión del hombre nuevo, que por medio de ella participa de la vida divina.

4 – LA ASUNCIÓN DE MARÍA EN CUERPO Y ALMA A LOS CIELOS

A la gloria, que con la Ascensión pone a Cristo a la derecha del Padre, fue elevada María
con la Asunción, anticipando así, por especialísimo privilegio, el destino reservado a todos los
justos con la resurrección de la carne.

María, por su mediación subordinada a la del Redentor, contribuye de manera especial a
la unión de la Iglesia peregrina en la tierra con la realidad escatológica y celestial de la Comunión
de los Santos, habiendo sido ya asuntaa los cielos.

La verdad de la Asunción, definida por Pío
XII, ha sido reafirmada por el Concilio Vaticano II, que expresa así la fe de la Iglesia:
María, por su mediación subordinada a la del Redentor, contribuye de manera especial a
la unión de la Iglesia peregrina en la tierra con la realidad escatológica y celestial de la Comunión
de los Santos, habiendo sido ya asuntaa los cielos.

La verdad de la Asunción, definida por Pío
XII, ha sido reafirmada por el Concilio Vaticano II, que expresa así la fe de la Iglesia: Finalmente,
la Virgen Inmaculada, preservada inmune de toda mancha de culpa original, terminado el curso
de su vida terrena, fue asunta en cuerpo y alma a la Gloria Celestial y fue ensalzada por el Señor
como Reina Universal, con el fin de que se asemeje deforma más plena a su Hijo, Señor de los
señores y vencedor del pecado y de la muerte.
Con el misterio de la Asunción a los cielos, se han realizado definitivamente en María
todos los efectos de la única mediación de Cristo Redentor del mundo y Señor Resucitado, …

En
el misterio de la Asunción se expresala fe de la Iglesia, según la cual María está íntimamente
unida a Cristo: como madre-virgen estaba singularmente unida a Él en su primera venida; por su
cooperación constante con Él lo estará también a la espera de la segunda venida. Redimida de
modo eminente, en previsión de los méritos de su Hijo, María tiene también aquella función,
propia de la madre, de mediadora de clemencia en la venida definitiva, cuando todos los de
Cristo resucitarán.

5 – LA CORONACIÓN DE MARÍA, REINA DE CIELOS Y TIERRA

Coronada de gloria – como aparece en el último Misterio glorioso- María resplandece
como Reina de los Ángeles y de los Santos, anticipación y culmen de la condición
escatológica de la Iglesia.
No cabe pensar aquí en la tierra enmorada permanente, y hemos de aspirar a la futura.
A ello invita la actitud ejemplar de la Señora, que es Madre y, por lo mismo, Maestra. Sentada en
su trono de gloria, … cual corresponde a la Reina de Cielos y tierra, la Virgen desvela ante nuestros
ojos la visión exacta del último misterio glorioso del Santo Rosario, …

No hay que olvidar nunca la
meta definitiva del último misterio de gloria. María vive mirando a Cristo y tiene en cuenta cada
una de sus palabras: Guardaba todas estas cosas, y las meditaba en su corazón. Los recuerdos
de Jesús, impresos en su alma, la han acompañado en todo momento, llevándola a recorrer con
el pensamiento los distintos episodiosde su vida junto al Hijo. Han sido aquellos recuerdos los
que han constituido, en cierto sentido, el "Rosario" que Ella ha recitado constantemente en los
días de su vida terrenal.

Y también ahora, entre los cantos de alegría de la Jerusalén celestial,
permanecen intactos los motivos de su acción de gracias y su alabanza. Ellos inspiran su
materna solicitud hacia la Iglesia peregrina, en la que sigue desarrollando la trama de su "papel"
de evangelizadora. María propone continuamente a los creyentes los "misterios" de su Hijo, con
el deseo de que sean contemplados, para que puedan derramar toda su fuerza salvadora.
Cuando recita el Rosario, la comunidad cristiana está en sintonía con el recuerdo y la mirada de
María.

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