Novena a la Santa Faz

Por la señal, …

Acto de contrición

ORACIÓN PARA TODOS LOS DÍAS

Te adoro, ¡Oh Jesús mío!, hijo de Dios vivo y de María Virgen, que por mi amor diste la vida en el ara de la cruz. A ti me consagro con todo mi corazón, suplicando humildemente que te dignes imprimir en mi alma la imagen de tu Rostro adorable.

Día 1.°

¡Oh, Jesús! No sólo tu palabra, sino también la expresión de tu Faz abrasada en amor nos revelaron, en el Cenáculo, la vehemencia con que habías ansiado la hora de quedarte con nosotros en la Eucaristía. Enciende en mi corazón vivos anhelos de visitarte y recibirte frecuentemente con la pureza de los ángeles.

Petición

Un Padrenuestro en honor de la Santa Faz.

Jaculatoria: ¡Muéstranos, Señor, tu Faz y seremos salvos!

Día 2.°

¡Oh, mi buen Jesús! Tu Faz venerable pegada al suelo de Getsemaní y bañada en copioso sudor de sangre, me descubre la grandeza de tus dolores y la gravedad de mis pecados. Dame un sincero arrepentimiento con firme propósito de nunca más pecar.

Día 3.°

¡Oh, Jesús! Tu augusta y serena Faz quedó sombreada con inmensa tristeza al recibir en tu frente el beso del traidor Judas. Hazme, te suplico, participante de tu íntima aflicción por tantos sacrilegios como cometen los que se acercan a recibirte en pecado mortal.

Día 4.°

¡Oh, Jesús! Tu Faz de infinita bondad es objeto del más vil insulto inferido por la cruel mano de un criado en casa de Anás. No permitas que jamás tome yo venganza de mis enemigos, antes bien les perdone siempre de todo corazón.

Día 5.°

¡Oh, Jesús! En la noche oscura de tu Pasión, tu Faz sacrosanta pareció semejante a la de un leproso. Desprecios, salivazos, bofetadas e injurias afearon tu hermoso Rostro. Perdona, Señor, a los que afrentan con su irreligiosidad y blasfemias tu santísimo Nombre.

Día 6.°

¡Oh, Jesús! La majestuosa dignidad de tu Faz vilipendiada y coronada de espinas proclamó solemnemente tu realeza sobre las naciones, confirmada por la profética voz de Pilatos ante el pueblo al decirle: «He aquí tu Rey». Concédeme, OH Rey de la gloria, un ardoroso celo de propagar tu Reino aun a costa de mi propia sangre.

Día 7.°

¡Oh, Jesús! Tu Faz de Dios-Hombre se iluminó súbitamente con los resplandores de un santo gozo al estrechar entre tus brazos la suspirada cruz. Dame aliento para tomar resueltamente mi cruz y seguirte con ánimo constante y generoso hasta el fin de mi vida. .

Día 8.°

¡Oh, Jesús! ¡Cuál debió de ser la bondad de tu Faz cuando la Verónica con blanco sudario la limpiaba! ¡Con qué amorosa gratitud la miraste, y cuál no sería su asombro al hallar impreso en su lienzo tu santísimo Rostro! Haz que contemple, tu pasión con tanto amor y ternura que los rasgos puros de tu Faz queden grabados en mi corazón.

Día 9.°

¡Santísimo Jesús! Tu Faz cubierta con las sombras de la muerte, aplacó la justicia del Padre, y tus últimas palabras fueron prenda segura de eterna felicidad. Sean, OH Salvador mío, mi vida y mi muerte, una continua reparación, unida a la de tu Madre Santísima, a quien yo también invocaré siempre, con el dulce nombre de Madre.

ORACIÓN FINAL PARA TODOS LOS DÍAS

¡Oh, Dios omnipotente y misericordioso!, concede, te pedimos, que cuantos veneramos la Faz de tu Cristo, desfigurada en la Pasión a causa de nuestros pecados, merezcamos contemplarla eternamente en el resplandor de la gloria celestial.

Amén