Novena a la Inmaculada

Día Primero

INVOCACIÓN INICIAL E HIMNO PARA CADA DÍA

P/Alégrate, María, llena de gracia

R/El Señor está contigo

¿A quién debo yo llamar vida mía, sino a ti, Virgen María?

Duélete, Virgen, de mí, mira bien nuestro dolor que este mundo pecador no puede vivir sin ti.

¿No llamo desque nací vida mía, sino a ti, Virgen María?

Tanta fue tu perfección y de tanto merecer que de ti quiso nacer quien fue nuestra redención.

¿No hay otra consolación vida mía, sino a ti, Virgen María?

El tesoro divinal en tu vientre se encerró tan precioso, que libró todo el linaje humanal.

¿A quién quejaré mi mal vida mía, sino a ti, Virgen María?

Tú sellaste nuestra fe/con el sello de la cruz, tú pariste nuestra luz/Dios de ti nacido fue.

¿Nunca jamás llamaré vida mía, sino a ti, Virgen María?

¡Oh, clara virginidad, fuente de toda virtud!, no ceses de dar salud/ a toda la cristiandad.

¿No pediremos piedad, vida mía, sino a ti, Virgen María?

REFLEXIÓN DEL DÍA

María irrumpe en la historia de la salvación en la Anunciación. Podemos leer el diálogo de San Gabriel con la Señora en Lucas, 1 , 26-38.

La vida de la Santísima Virgen es como un maravilloso brillante que hay que mirarlo y volverlo a mirar. Mirarlo y volverlo a mirar para nuestra alegría. "Al ver la Estrella (los magos) se alegraron sobremanera". Mirarla, porque es nuestra estrella que encaminará nuestros pasos hacia el Señor. Mirarla para invocarla. Mirarla para aprender, para recuperar fuerzas. Para conocerla, rezamos su novena.

Hay que mirar a la Virgen para afianzar nuestra fe. Ella cree: Vida de fe. Fe con obras. Es fiel. Responde a la llamada. Confía plenamente, con sencillez, con humildad. Hay que pedirle que aumente nuestra fe: "¡BIENAVENTURADA TÚ QUE HAS CREÍDO!".

A todos los que nos alegramos de sentirnos hijos de la Virgen Madre, nos conceda el Señor perpetuar nuestro gozo.

Intención personal de la novena

Padrenuestro, Ave María y Gloria

ORACIÓN FINAL

¡Oh, Dios!, que por la Concepción Inmaculada de la Virgen preparaste digna morada a tu Hijo, te suplicamos, que, así como por la muerte prevista de tu Hijo la preservaste de toda mancha, por la intercesión de María nos concedas llegar a ti enteramente limpios.

Por el mismo Jesucristo nuestro Señor.

Amén

Día Segundo

INVOCACIÓN INICIAL E HIMNO PARA CADA DÍA

P/Alégrate, María, llena de gracia

R/El Señor está contigo

¿A quién debo yo llamar vida mía, sino a ti, Virgen María?

Duélete, Virgen, de mí, mira bien nuestro dolor que este mundo pecador no puede vivir sin ti.

¿No llamo desque nací vida mía, sino a ti, Virgen María?

Tanta fue tu perfección y de tanto merecer que de ti quiso nacer quien fue nuestra redención.

¿No hay otra consolación vida mía, sino a ti, Virgen María?

El tesoro divinal en tu vientre se encerró tan precioso, que libró todo el linaje humanal.

¿A quién quejaré mi mal vida mía, sino a ti, Virgen María?

Tú sellaste nuestra fe/con el sello de la cruz, tú pariste nuestra luz/Dios de ti nacido fue.

¿Nunca jamás llamaré vida mía, sino a ti, Virgen María?

¡Oh, clara virginidad, fuente de toda virtud!, no ceses de dar salud/ a toda la cristiandad.

¿No pediremos piedad, vida mía, sino a ti, Virgen María?

REFLEXIÓN DEL DÍA

El segundo recuerdo que la Virgen confió a San Lucas fue el de su visita a su prima Santa Isabel. María parte sola y de prisa con afán de servir. Va a santificar al Bautista. Podemos contemplar la escena del servicio de la Virgen y la santificación del Bautista en Lucas, 1, 39-56.

María por su Fiat ha quedado constituida Madre de Dios y se define a sí misma como "esclava del Señor". Servir es entregarse. Salir de sí mismo. Desgastarse totalmente. Se sirve a Dios, sirviendo a los hombres por Él.

¡Qué fuerte llamada la de la Virgen a todos sus hijos: servir, ser útiles! Santificar sirviendo. Te necesita Cristo en su Iglesia. Ayuda y sirve como la Iglesia quiere ser servida. No te puedes quedar esperando una llamada solemne a cosas grandes. Tienes la llamada a servir siempre en lo pequeño.

A cuantos servimos al Señor con alegría, nos conceda la gracia y la paz.

Intención personal de la novena

Padrenuestro, Ave María y Gloria

ORACIÓN FINAL

¡Oh, Dios!, que por la Concepción Inmaculada de la Virgen preparaste digna morada a tu Hijo, te suplicamos, que, así como por la muerte prevista de tu Hijo la preservaste de toda mancha, por la intercesión de María nos concedas llegar a ti enteramente limpios.

Por el mismo Jesucristo nuestro Señor.

Amén

Día Tercero

INVOCACIÓN INICIAL E HIMNO PARA CADA DÍA

P/Alégrate, María, llena de gracia

R/El Señor está contigo

¿A quién debo yo llamar vida mía, sino a ti, Virgen María?

Duélete, Virgen, de mí, mira bien nuestro dolor que este mundo pecador no puede vivir sin ti.

¿No llamo desque nací vida mía, sino a ti, Virgen María?

Tanta fue tu perfección y de tanto merecer que de ti quiso nacer quien fue nuestra redención.

¿No hay otra consolación vida mía, sino a ti, Virgen María?

El tesoro divinal en tu vientre se encerró tan precioso, que libró todo el linaje humanal.

¿A quién quejaré mi mal vida mía, sino a ti, Virgen María?

Tú sellaste nuestra fe/con el sello de la cruz, tú pariste nuestra luz/Dios de ti nacido fue.

¿Nunca jamás llamaré vida mía, sino a ti, Virgen María?

¡Oh, clara virginidad, fuente de toda virtud!, no ceses de dar salud/ a toda la cristiandad.

¿No pediremos piedad, vida mía, sino a ti, Virgen María?

REFLEXIÓN DEL DÍA

La escena del nacimiento del Salvador es una exposición de abundantes ejemplos que tenemos que imitar (Lucas, 2, 1-6). Una escena más de la vida fecunda de la Virgen, conservada por su contemplación y su entrega fiel al Evangelio. Una narración toda llena de tensas emociones.

Sigamos al fondo de este huerto cerrado que es María, para recrearnos en la contemplación de una virtud: la pobreza. Suavidad y delicadeza de tonos para dar una fuerte lección. La del que "siendo rico se hizo pobre".

Aprendamos que en el apego a las cosas no está la felicidad. La Virgen vive la unión de la pobreza y la dicha. Desprendimiento. Austeridad. Limpieza. Atención a los pobres con nuestro desprendimiento. No crearse necesidades.

A cuantos hemos visto la gloria del Señor en la mayor pobreza, nos conceda la paz y la gracia para siempre.

Intención personal de la novena

Padrenuestro, Ave María y Gloria

ORACIÓN FINAL

¡Oh, Dios!, que por la Concepción Inmaculada de la Virgen preparaste digna morada a tu Hijo, te suplicamos, que, así como por la muerte prevista de tu Hijo la preservaste de toda mancha, por la intercesión de María nos concedas llegar a ti enteramente limpios.

Por el mismo Jesucristo nuestro Señor.

Amén

Día Cuarto

INVOCACIÓN INICIAL E HIMNO PARA CADA DÍA

P/Alégrate, María, llena de gracia

R/El Señor está contigo

¿A quién debo yo llamar vida mía, sino a ti, Virgen María?

Duélete, Virgen, de mí, mira bien nuestro dolor que este mundo pecador no puede vivir sin ti.

¿No llamo desque nací vida mía, sino a ti, Virgen María?

Tanta fue tu perfección y de tanto merecer que de ti quiso nacer quien fue nuestra redención.

¿No hay otra consolación vida mía, sino a ti, Virgen María?

El tesoro divinal en tu vientre se encerró tan precioso, que libró todo el linaje humanal.

¿A quién quejaré mi mal vida mía, sino a ti, Virgen María?

Tú sellaste nuestra fe/con el sello de la cruz, tú pariste nuestra luz/Dios de ti nacido fue.

¿Nunca jamás llamaré vida mía, sino a ti, Virgen María?

¡Oh, clara virginidad, fuente de toda virtud!, no ceses de dar salud/ a toda la cristiandad.

¿No pediremos piedad, vida mía, sino a ti, Virgen María?

REFLEXIÓN DEL DÍA

María es el gran camino para encontrar con toda seguridad y fácilmente a Jesús. Decía S.S. Pablo VI: "María es siempre camino que conduce a Cristo. Todo encuentro con Ella no puede menos que terminar en un encuentro con Cristo mismo. ¿Y que otra cosa significa el continuo recurso a María, sino buscar entre sus brazos, en Ella, por Ella y con Ella a Cristo nuestro Salvador?"

María siempre muestra a Jesús. Los ángeles la felicitan hablándole de Dios nacido de sus entrañas. También los pastores. Ella les muestra al Hijo de Dios hecho hombre. El camino más fácil, seguro y corto de encontrar a Jesús es María. Tratarla filialmente. Buscarla cada día desde el primer momento. Decía Pablo VI: "La encontraréis en las humildes tradiciones familiares de las familias cristianas, en particular en el Rosario. En la historia de la salvación, en el Evangelio, así como en los tesoros de la liturgia que transmiten el gran patrimonio del pensamiento y de la oración de la Iglesia".

A todos los congregados junto a la Virgen Madre para encontrarnos con Cristo Jesús, la paz y el gozo para siempre.

Intención personal de la novena

Padrenuestro, Ave María y Gloria

ORACIÓN FINAL

¡Oh, Dios!, que por la Concepción Inmaculada de la Virgen preparaste digna morada a tu Hijo, te suplicamos, que, así como por la muerte prevista de tu Hijo la preservaste de toda mancha, por la intercesión de María nos concedas llegar a ti enteramente limpios.

Por el mismo Jesucristo nuestro Señor.

Amén

Día Quinto

INVOCACIÓN INICIAL E HIMNO PARA CADA DÍA

P/Alégrate, María, llena de gracia

R/El Señor está contigo

¿A quién debo yo llamar vida mía, sino a ti, Virgen María?

Duélete, Virgen, de mí, mira bien nuestro dolor que este mundo pecador no puede vivir sin ti.

¿No llamo desque nací vida mía, sino a ti, Virgen María?

Tanta fue tu perfección y de tanto merecer que de ti quiso nacer quien fue nuestra redención.

¿No hay otra consolación vida mía, sino a ti, Virgen María?

El tesoro divinal en tu vientre se encerró tan precioso, que libró todo el linaje humanal.

¿A quién quejaré mi mal vida mía, sino a ti, Virgen María?

Tú sellaste nuestra fe/con el sello de la cruz, tú pariste nuestra luz/Dios de ti nacido fue.

¿Nunca jamás llamaré vida mía, sino a ti, Virgen María?

¡Oh, clara virginidad, fuente de toda virtud!, no ceses de dar salud/ a toda la cristiandad.

¿No pediremos piedad, vida mía, sino a ti, Virgen María?

REFLEXIÓN DEL DÍA

Hoy nos vamos a acercar a María para pedirle entender estas escenas: la Circuncisión, la Purificación, la Presentación del Niño en el Templo. Santa obediencia podríamos titular a este tríptico sublime. El fondo y la raíz de todo es la virtud de la humildad. Las virtudes teologales por su objeto son más sublimes. Pero la humildad es la causa de la gracia en nosotros y sin gracia nada se salva.

En el Evangelio constantemente se da a entender lo bien que acaban los humildes , lo mal que terminan los soberbios. El que es humilde no se preocupa del lugar en que le sitúen. Reconoce que de él no depende el fruto y entonces pide al Señor. Hace aportación de sus cualidades que son de Dios.

Sobre los hijos de la Virgen que quieren aprender sus heroicas lecciones, descienda la gracia de Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo.

Intención personal de la novena

Padrenuestro, Ave María y Gloria

ORACIÓN FINAL

¡Oh, Dios!, que por la Concepción Inmaculada de la Virgen preparaste digna morada a tu Hijo, te suplicamos, que, así como por la muerte prevista de tu Hijo la preservaste de toda mancha, por la intercesión de María nos concedas llegar a ti enteramente limpios.

Por el mismo Jesucristo nuestro Señor.

Amén

Día Sexto

INVOCACIÓN INICIAL E HIMNO PARA CADA DÍA

P/Alégrate, María, llena de gracia

R/El Señor está contigo

¿A quién debo yo llamar vida mía, sino a ti, Virgen María?

Duélete, Virgen, de mí, mira bien nuestro dolor que este mundo pecador no puede vivir sin ti.

¿No llamo desque nací vida mía, sino a ti, Virgen María?

Tanta fue tu perfección y de tanto merecer que de ti quiso nacer quien fue nuestra redención.

¿No hay otra consolación vida mía, sino a ti, Virgen María?

El tesoro divinal en tu vientre se encerró tan precioso, que libró todo el linaje humanal.

¿A quién quejaré mi mal vida mía, sino a ti, Virgen María?

Tú sellaste nuestra fe/con el sello de la cruz, tú pariste nuestra luz/Dios de ti nacido fue.

¿Nunca jamás llamaré vida mía, sino a ti, Virgen María?

¡Oh, clara virginidad, fuente de toda virtud!, no ceses de dar salud/ a toda la cristiandad.

¿No pediremos piedad, vida mía, sino a ti, Virgen María?

REFLEXIÓN DEL DÍA

Hoy nos corresponde contemplar a Nuestra Señora en uno de los momentos más patéticos de su vida: la huida a Egipto. En ella aprendemos una de las lecciones más importantes para vivir: defender a Cristo.

En Mateo 2, 13-15 nos revela el evangelista detalles bellísimos para captar la doctrina y para que nuestro corazón sienta con Jesús, María y José.

¿Cómo se comporta la Virgen para defender a Jesús? No pierde el tiempo. No espera. Aquélla misma noche. Con suma discreción. No se perdona ningún sacrificio. Jesús en nuestra vida cristiana se encuentra también perseguido. Hemos de defenderle en nosotros (vida de la gracia). En la Iglesia. En los demás. La defensa de Dios nos acarreará el sacrificio y la renuncia a muchas cosas. A los mártires les costó la sangre.

A todos los que aman a Cristo y por defenderle en la vida de trabajo, de diversión, y en la intimidad del hogar, sufren persecución y desprecio del mundo, María les conceda el consuelo y la gracia para siempre.

Intención personal de la novena

Padrenuestro, Ave María y Gloria

ORACIÓN FINAL

¡Oh, Dios!, que por la Concepción Inmaculada de la Virgen preparaste digna morada a tu Hijo, te suplicamos, que, así como por la muerte prevista de tu Hijo la preservaste de toda mancha, por la intercesión de María nos concedas llegar a ti enteramente limpios.

Por el mismo Jesucristo nuestro Señor.

Amén

Día Séptimo

INVOCACIÓN INICIAL E HIMNO PARA CADA DÍA

P/Alégrate, María, llena de gracia

R/El Señor está contigo

¿A quién debo yo llamar vida mía, sino a ti, Virgen María?

Duélete, Virgen, de mí, mira bien nuestro dolor que este mundo pecador no puede vivir sin ti.

¿No llamo desque nací vida mía, sino a ti, Virgen María?

Tanta fue tu perfección y de tanto merecer que de ti quiso nacer quien fue nuestra redención.

¿No hay otra consolación vida mía, sino a ti, Virgen María?

El tesoro divinal en tu vientre se encerró tan precioso, que libró todo el linaje humanal.

¿A quién quejaré mi mal vida mía, sino a ti, Virgen María?

Tú sellaste nuestra fe/con el sello de la cruz, tú pariste nuestra luz/Dios de ti nacido fue.

¿Nunca jamás llamaré vida mía, sino a ti, Virgen María?

¡Oh, clara virginidad, fuente de toda virtud!, no ceses de dar salud/ a toda la cristiandad.

¿No pediremos piedad, vida mía, sino a ti, Virgen María?

REFLEXIÓN DEL DÍA

En Lucas 2, 40-52 podemos contemplar el misterio de Jesús perdido y hallado en el Templo. Jesús que dialoga con María y José para enseñarles una profunda doctrina.

Iban sus padre cada año a Jerusalén por la fiesta de la Pascua. Piedad: deberes con Dios("antes la obligación que la devoción"), pero la primera obligación es el trato con Dios. Unidad de vida. Hay que revisar las leyes de Dios que regulan nuestra piedad.

María y José buscan a Jesús sin descanso y con sacrificio. No desmayan buscándole. Al tercer día lo encuentran en el Templo. Así hemos de buscar siempre al Señor, aunque se esconda., aunque tengamos que buscarle con lágrimas.

A los hijos de Dios reunidos para ocuparse en el templo de las cosas que son del Padre Celestial, la paz y el gozo del Señor.

Intención personal de la novena

Padrenuestro, Ave María y Gloria

ORACIÓN FINAL

¡Oh, Dios!, que por la Concepción Inmaculada de la Virgen preparaste digna morada a tu Hijo, te suplicamos, que, así como por la muerte prevista de tu Hijo la preservaste de toda mancha, por la intercesión de María nos concedas llegar a ti enteramente limpios.

Por el mismo Jesucristo nuestro Señor.

Amén

Día Octavo

INVOCACIÓN INICIAL E HIMNO PARA CADA DÍA

P/Alégrate, María, llena de gracia

R/El Señor está contigo

¿A quién debo yo llamar vida mía, sino a ti, Virgen María?

Duélete, Virgen, de mí, mira bien nuestro dolor que este mundo pecador no puede vivir sin ti.

¿No llamo desque nací vida mía, sino a ti, Virgen María?

Tanta fue tu perfección y de tanto merecer que de ti quiso nacer quien fue nuestra redención.

¿No hay otra consolación vida mía, sino a ti, Virgen María?

El tesoro divinal en tu vientre se encerró tan precioso, que libró todo el linaje humanal.

¿A quién quejaré mi mal vida mía, sino a ti, Virgen María?

Tú sellaste nuestra fe/con el sello de la cruz, tú pariste nuestra luz/Dios de ti nacido fue.

¿Nunca jamás llamaré vida mía, sino a ti, Virgen María?

¡Oh, clara virginidad, fuente de toda virtud!, no ceses de dar salud/ a toda la cristiandad.

¿No pediremos piedad, vida mía, sino a ti, Virgen María?

REFLEXIÓN DEL DÍA

En Caná de Galilea se nos manifiesta María como OMNIPOTENCIA SUPLICANTE. ¿Qué hace María en Caná? Participa en una fiesta social. El cristiano es un hombre que vive en el mundo. El hombre es social por naturaleza. El hecho de ser cristiano no lo aísla de la sociedad; vive en ella; tiene que relacionarse con los demás hombres. Cristo en la gran oración sacerdotal no pide al Padre que saque a los suyos del mundo, sino que se santifiquen en el mundo. María nos lo enseña a vivir en esta escena evangélica (Juan, 2, 1-11) con discreción, naturalidad, sencillez. Una invitada más, sin insignia especial. Sin ser notada, actuando sin ruido. Hay que vivir discretamente nuestra vida sobrenatural. María hace oración en medio del banquete: "No tienen vino". Una oración de ocasión, sin alardes ni gestos llamativos.

Aprendamos siempre a saber "estar" en todo lugar. El cristiano tiene que estar presente en todas las actividades humanas.

A todos los invitados pro Dios al banquete de su misericordia y su Eucaristía, la paz y el gozo del Señor.

Intención personal de la novena

Padrenuestro, Ave María y Gloria

ORACIÓN FINAL

¡Oh, Dios!, que por la Concepción Inmaculada de la Virgen preparaste digna morada a tu Hijo, te suplicamos, que, así como por la muerte prevista de tu Hijo la preservaste de toda mancha, por la intercesión de María nos concedas llegar a ti enteramente limpios.

Por el mismo Jesucristo nuestro Señor.

Amén

Día Noveno

INVOCACIÓN INICIAL E HIMNO PARA CADA DÍA

P/Alégrate, María, llena de gracia

R/El Señor está contigo

¿A quién debo yo llamar vida mía, sino a ti, Virgen María?

Duélete, Virgen, de mí, mira bien nuestro dolor que este mundo pecador no puede vivir sin ti.

¿No llamo desque nací vida mía, sino a ti, Virgen María?

Tanta fue tu perfección y de tanto merecer que de ti quiso nacer quien fue nuestra redención.

¿No hay otra consolación vida mía, sino a ti, Virgen María?

El tesoro divinal en tu vientre se encerró tan precioso, que libró todo el linaje humanal.

¿A quién quejaré mi mal vida mía, sino a ti, Virgen María?

Tú sellaste nuestra fe/con el sello de la cruz, tú pariste nuestra luz/Dios de ti nacido fue.

¿Nunca jamás llamaré vida mía, sino a ti, Virgen María?

¡Oh, clara virginidad, fuente de toda virtud!, no ceses de dar salud/ a toda la cristiandad.

¿No pediremos piedad, vida mía, sino a ti, Virgen María?

REFLEXIÓN DEL DÍA

Es muy fácil centrar toda nuestra atención en la escena del Calvario. De pie, María, junto a la cruz de Cristo, en compañía de un hombre joven, Juan; de unas piadosas mujeres; de una pecadora penitente; de dos ladrones crucificados; de dos conversos de última hora: Judas, el buen ladrón, y Longinos, el soldado.

Todos estamos cobijados por la Cruz que tiene un signo de apertura eterna. Todos unidos en Cristo bajo su mirada. No hay almas de segunda clase. A todos busca y llama a la Iglesia porque todos somos hijos de Dios. No pueden haber en la Iglesia monopolios ni sociedades limitadas., ni exclusivas. Los brazos de Cristo, abiertos, lo indican y la compasión que tiene la Virgen lo define solemnemente.

La Virgen goza de la maravillosa variedad de los hijos de Dios. La Iglesia es bendita por esa maravilla de la variedad en la unidad. No es cristiano rechazar lo que no nos va o no hemos tenido la humildad de conocer. Si la Iglesia, que es Cristo, aprueba, nosotros, con los brazos abiertos, también.

La Madre Iglesia es fecunda como la sangre de Cristo. Amplitud y reciedumbre. Corredención. María no habla, no se le oye ni un gemido. Y corredime.

Intención personal de la novena

Padrenuestro, Ave María y Gloria

ORACIÓN FINAL

¡Oh, Dios!, que por la Concepción Inmaculada de la Virgen preparaste digna morada a tu Hijo, te suplicamos, que, así como por la muerte prevista de tu Hijo la preservaste de toda mancha, por la intercesión de María nos concedas llegar a ti enteramente limpios.

Por el mismo Jesucristo nuestro Señor.

Amén

5 minutos al día que cambiarán tu vida