Pierre Toussaint

Venerable Pierre Toussaint

Venerable

Pierre Toussaint era muy conocido como hombre ejemplar en la Ciudad de Nueva York durante la primera mitad del siglo XIX. Mary Ann Schuyler, de la adinerada familia Schuyler, se hizo eco del sentimiento popular cuando lo llamó San Pierre.

Pierre nació esclavo en Haití alrededor del año 1778. Haiti era entonces la colonia Francesa más rica del Caribe por sus numerosas plantaciones. Pierre y su familia le pertenecía al señor Jean Bérard. La mayoría de los esclavos trabajaban en los campos produciendo azúcar, café, añil, tabaco y fruta, pero Bérard tomó gran aprecio a Pierre, asignándole a trabajar en su residencia. Allí le enseñó a leer y escribir. El Señor Bérard cuidaba de que sus esclavos practicaran la fe Católica y escogió a su hija para que fuese la madrina de Pierre.

En 1791 ocurrió la gran revuelta de los esclavos en Haití. Ocurrieron muchas atrocidades de ambas partes hasta que finalmente las tropas francesas se retiraron en 1797. Jean Jacques Bérard, sucesor de su padre, decidió irse a la Ciudad de Nueva York hasta que se calmasen las cosas. Se llevó con él a su esposa, sus dos hermanas, cinco esclavos y, únicamente, los fondos suficientes para mantener el hogar por un año. Entre los esclavos que fueron estaban Pierre y su hermana Rosalie, los cuales nunca mas verían al resto de su familia.

En Nueva York, Bérard gestionó para que Pierre fuese aprendiz del señor Merchant, uno de los mejores barberos de la ciudad. Pierre progresó rápidamente demostrando tener gran talento para los elaborados estilos de pelo de esos días, los clientes comenzaron a solicitarlo por nombre y rápidamente se convirtió en el estilista de las damas famosas de las familias Schuylers, Hamiltons, La Farges, Binsses, Crugers, Hosacks y Livingtons. Estimaban mucho a Pierre por su discreción y comportamiento.

En el 1801, el señor Bérard quiso regresar a su plantación para salvar lo que podía de su estado, pero se dio cuenta que toda su propiedad estaba irrecuperablemente perdida. Pronto murió de pleuresía.

Los negocios de los Bérard en Nueva York también fracasaron por lo que la viuda se encontró en gran pobreza. Desesperada, le imploró a Pierre que le vendiera sus joyas. Én vez de ello, Pierre discretamente, sin que nadie lo supiera, asumió todos los gastos de la casa con su salario de estilista.

En 1802, la viuda de Bérard se casó con Gabriel Nicolás, un músico pobre, pero después de unos años ella se enfermó. En su lecho de muerte, el 2 de julio de 1807, le concedió a Pierre su libertad.

En 1811 Pierre había ya ahorrado suficiente dinero para pagarle a Nicolás por la libertad de Rosalie. Solo entonces se sintió capaz de proponerle matrimonio a Juliette Noel, una mujer veinte años menor que él y cuya libertad había adquirido para prevenir que fuese vendida en el sur. Se casaron el 5 de agosto de 1811. Tomaron el 3er piso del la casa de Nicolás mientras que Pierre continuaba manteniendo económicamente el hogar de Nicolás. Nicolás se trasladó eventualmente al Sur y algunos años más tarde, Pierre compró una casa y trasladó a su familia a la calle Franklin.

Rosalie se había casado también, pero su esposo la abandonó dejándola embarazada y enferma con tuberculosis. Pierre y Juliette la recibieron pero murió en el año 1815, poco después del nacimiento de su hija Eufemia. Los Toussaint adoptaron a Eufemia aunque esperaban que pronto seguiría a su madre al cielo. Aunque se mantuvo y se convirtió en la alegría de sus tíos, Eufemia se enfermó también de tuberculosis y murió el año 1829. Su muerte hundió a Pierre en una gran tristeza. Únicamente su disciplina en el horario – que incluía Misa diaria – le ayudó a continuar.

A través de los años, Pierre asistió silenciosamente a varias mujeres que se encontraban en necesidad. También los Toussaint proveyeron asilo, alimento y ropa a muchos niños Afro-Americanos y les ayudaron a encontrar entrenamiento y trabajo. Su hogar fue también refugio para sacerdotes pobres y diversos viajeros. Pierre recaudaba dinero para las caridades civiles, incluyendo para un horfanatorio administrado por las hermanas de la Madre Seton. También ayudó a recaudar dinero para la construcción de la catedral de San Patricio. Cuando en verano la ciudad de Nueva York sufría de plagas de fiebre amarilla y cólera, Pierre arriesgaba ser contagiado para cuidar de los enfermos. Los Toussaint también apoyaban a las religiosas Oblatas de la Providencia (una orden religiosa de mujeres Afro-Americanas que se dedicaban a la educación de niños Afro-Americanos) y más tarde se convirtieron en benefactores del colegio de San Vicente de Paúl, la primera escuela católica en Nueva York para niños Afro-Americanos.

En el año 1851, Juliette murió de cáncer y Pierre sufrió grandemente su partida. Se enfermó y murió el día 30 de junio de 1853. Este humilde hombre tocó los corazones de tantos neoyorquinos que la Misa de su funeral estaba repleta de personas. Fue enterrado junto a Juliette y Eufemia en el cementerio de San Patricio en la calle Mott.

En 1990, sus restos fueron trasladados a la cripta de la Catedral de San Patricio. El 17 de diciembre de 1996, su Santidad Juan Pablo II concedió el título de “venerable” a Pierre Toussaint, declarando así que la vida de este admirable hombre es digna de nuestra emulación.

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