María de Jesús Agreda

Venerable María de Jesús Agreda

Venerable

Mística

Nace: 2 de abril, 1602 en Ágreda (Soria).

Muere: 24 de mayo de 1665 en el mismo lugar.

Nombre de bautismo: María Coronel y Arana.

Hija de una noble familia, Francisco Coronel y Catalina Arana.

Fue religiosa con extraordinarios dones místicos.

Padecía “muertes místicas” por las que permanecía inmóvil durante horas inmóvil e insensible. Seguidamente experimentaba éxtasis y levitación. Dicen que también tenía el don de bilocación.

Estos fenómenos la hicieron sospechosa ante el Santo Oficio (Inquisición) pero salió absuelta. Ello fomentó aún más su fama y hasta el rey Felipe IV fue a conocerla.

El Papa Clemente X, en 1765, la declaró Venerable.

OBRAS

Su obra más importante, La Mística Ciudad de Dios, sobre la Vida de la Virgen, fué, según la Venerable, dictado por la Virgen María. La escribió dos veces. La primera fue quemada por la propia autora a causa de la imposición de un religioso anciano que era contrario a que las mujeres escribieran sobre temas teológicos, y la segunda versión fue publicada tras su muerte.

Otras: Cartas a Felipe IV, Escala para subir a la perfección, Ejercicio cotidiano, Ejercicios espirituales y Leyes de la esposa.

Letanía y nombres misteriosos de la Reina del Cielo, mi Señora

Esta letanía fue compuesta por la Venerable Sor María de Jesús de Agreda (1602-1665) que la escribió en una noche. Está enriquecida con indulgencias por Sumo Pontífice y varios Prelados.

Kyrie, eleyson. Christe, eleyson. Kyrie, eleyson.

Christe, audi nos. Christe, exaudi nos.

Santa Maria, Emperatriz del cielo y tierra, Ora pro nobis.

Hija del Eterno Padre, …
Madre del Eterno Hijo, …
Esposa del Eterno y santo Espíritu, …
Complemento de la inefable y beatísima Trinidad, …
Espejo inmaculado y perfectísimo de la Divinidad, …
Esfera de la Divina omnipotencia,
Centro de la bondad incomprensible,
Aurora de la eternidad interminable,
Lucero del eterno sol y luz inaccesible,
Gloria de la Jerusalén triunfante,
Virtud y fortaleza de la Jerusalén militante,
Alegría del pueblo santo y escogido,
Ejemplar de los supremos y abrasados Serafines,
Resplandor de los iluminados Querubines,
Santa y justa emulación de la angélica naturaleza,
Victoria de los ejércitos del Señor Dios,
Honra de la humana naturaleza,
Decoro y hermosura de todo lo criado,
Triunfo y triunfadora de los enemigos del Altísimo,
Nobilísimo objeto en pura criatura de loa predestinados,
Corona de los Santos,
Laureola de las vírgenes,
Flor candidísima de la castidad virginal,
Bálsamo oloroso de la pureza corporal,
Prodigio inexplicable de la pureza espiritual,
Vencedora de la muerte y del pecado,
Judit animosa que al príncipe de las tinieblas degollaste,
Mujer fuerte cuyo precio vino de lejos de la Divinidad,
Mujer invicta e invencible que a la antigua serpiente quebrantaste la cabeza,
Torre de David contra el infierno,
Escala de Jacob que llega al cielo,
Manantial de toda gracia y vida eterna,
Archivo de las riquezas del muy alto,
Origen de los dones de su diestra,
Restauradora de la inconstancia y culpa de Eva,
Arco del cielo que el sereno de la piedad anuncias,
Nave de la contratación del cielo cargada del pan que nos sustenta,
Arca incorruptible del nuevo y eterno testamento,
Tierra santa donde llovió el cielo el maná vivo,
Tierra de promisión que mana leche y miel de gracia,
Vellocino rociado con la misma Divinidad,
Mesa franca del pacífico y verdadero rey Asuero,
Zarza no consumida y abrasada,
Oculta vida que a las almas resucitas,
Antídoto contra el veneno de la serpiente antigua,
Glorioso fin de la sabiduría de Dios y su potencia,
Ester privilegiada de la común ley de la culpa,
Prudente reina que a tu pueblo librasteis de la muerte,
Reina sola de tus vasallos fidelísima,

Retrato que engrandeces a tu Artífice,
Monte santo donde se dio la ley de amor,
Memorial justo que ofrecemos al justo Juez los pecadores,
Pura criatura a Dios más inmediata,
Custodia del escondido Sacramento,
Fénix única que en tu fuego renovada regeneraste al mundo,
Pelícano que con tu sangre en tu Hijo alimentas a tus hijos,
Amantísima que amas hasta el fin a quien te ama,
Estampa del ser divino que acredita el ser humano,
Instrumento del amor inmenso y de sus obras,
Atalaya que avisa al navegante,
Receta para enfermos incurables,
Imán que lleva a Si los corazones,
Antorcha que da luz al que va a oscuras,
Refugio y sagrado para quien huye de la justicia,
Terror para las furias del infierno,
Jerusalén adornada con su esposo,
Esposa que pacificas al verdadero Sansón indignado con los hombres,
Abogada que sabiamente alegas nuestra causa,
Madre del amor hermoso y santa esperanza,
Madre del temor discreto y grandeza del corazón,
Flor del campo,
Rosa mística,
Lirio de los valles,
Huerto cerrado,
Fuente sellada,
Puerta del cielo,
Casa del sol,
Mi dulce vida por quien vivo y por quien muero,
Mi madre y mi maestra, por quien me gobierno,
María siempre virgen prudentísima,
de todo mal y culpa, líbrame Señora.

De la ira del Altísimo, …
De su desgracia y ofensa, …
De la muerte súbita e improvisa,
Del furor y saña de mis enemigos,
De la astucia maliciosa de la serpiente,
De la ira, odio y mala voluntad,
Del espíritu inmundo,
De la ofensa de mis hermanos y prójimos,
De la inconstancia en la virtud,
De la muerte eterna por el pecado,
De la muerte eterna por el pecado,
De la muerte eterna por el pecado,
En el día del juicio,
Por tu purísima Concepción inmaculada,
Por tu natividad santísima,
Por tu presentación al templo,
Por la encarnación del Verbo eterno en tus purísimas entrañas,
Por la dignidad inefable de ser Madre de Dios,
Por el gozo que de ver a Dios de Ti hecho hombre y adorado recibiste,
Por la santa conversación y vida que con El hiciste,
Por lo que en tu vastísimo corazón con la profecía del Santo Simeón sentiste,
Por el dolor que sentiste, cuando le perdiste en Jerusalén,
Por el dolor cuando viste su prisión,
Por el dolor de verle con la cruz a cuestas,
Por el dolor de verle clavar y levantar en ella,
Por el dolor de verle expirar en ella,
Por el dolor de verle bajar de la cruz y sepultar,
Por todos los dorares que en toda su pasión, sentiste,
Por el gozo de su resurrección,
Por el no conocido que tuviste en su admirable ascensión,
Por la plenitud de dones que con la venida del Espíritu Santo recibiste,
Por tu admirable asunción,
Por tu admirable exaltación y coronación,
Por la gloria accidental de la Divinidad que gozas,
Por la gloria que das a los bienaventurados, gozarás y darás por todas las eternidades.

ORACIÓN

Santísima e inmaculada, por haberte preservado el Altísimo de toda mancha de pecado para que fueses digna Madre de su Unigénito Hijo, que de tus virginales entrañas tomó carne humana y se hizo hombre, suplícote purísima y bendita entre todas las mujeres, que me alcances de tu dilecto Hijo perdón cumplido de todos mis pecados; que sea escrita en el número de los predestinados, y en esta vida alcance la gracia final con que merezca la eterna, que esperamos por Ti, Señora Nuestra,. y por el mismo Señor que vive y reina por todos los siglos de los siglos.

Amén

(CON LICENCIA ECLESIÁSTICA)

Triduo a la Venerable Sor María de Jesús de Agreda
Concepcionista Franciscana (1602-1665)

Oración introductoria para cada día:

Por la señal…

Señor mío Jesucristo…

Señor, que nos dijiste por medio de Sor María de Jesús de Agreda: Pobres, desvalidos, pecadores, grandes, pequeños, enfermos y todos los Mijos de Adán, venid por vuestro remedio a mi liberal e infinita providencia, por la intercesión de la que dio carne humana al Verbo, ya que sola esta intercesión es poderosa para solicitar vuestro remedio y alcanzarlo. Concédenos las gracias que hoy te pedimos, para emplearnos enteramente en tu santo servicio.

Por Jesucristo.

Día Primero

Oración introductoria

Oración del día

Santísima Virgen María, Sor María de Jesús escribió cosas grandes de Ti. Con sus mismas palabras, te Suplicamos: Tú quieres y me mandas que te imite; estampa y graba en mí tu viva imagen. Tú sembraste la semilla santa de tu devoción en mi terreno corazón; guárdala y foméntala, Madre, Señora y Dueña mía, para

Amén

Oración Final para cada día

Santísima Trinidad, Padre, Hijo, y Espíritu Santo, la vida de Sor María de Jesús de Agreda fue un canto de alabanza y amor a tu Divinidad, un acto continuo de inmolación generosa para fecundar tu Iglesia, y una dedicación total a la contemplación del misterio de María, Inmaculada. Porque no, sirve de ejemplo, de estímulo y de guía, te pedimos, Señor, su beatificación y glorificación en la tierra.

Amén

Ruega por nosotros, Venerable Madre Sor María de Jesús, para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Jesucristo.

(Pídase la gracia que se desee obtener)

Padrenuestro, Avemaría y Gloria.

Día Segundo

Oración introductoria

Oración del día

Santísima Virgen María, que dijiste a Sor María de Jesús de Agreda, y nos dices también a nosotros: Tengo por mía esta Iglesia; el Muy Alto me mandó que cuidase de ella cono Madre y Señora. Tú ámala también, respétala y estímala con todo tu corazón, goza de ras tesoros, logra las riquezas del cielo que con su mismo Autor están depositadas en la Iglesia. Procura unirla contigo, y a ti con ella. Por esta Iglesia santa quiero que trabaje siempre. Haz, Señora nuestra que sintamos y obremos siempre como Iglesia que somos, y nos consuma el celo por la salvación de las almas, que tuvo la Venerable Madre.

Amén

Oración Final

Día Tercero

Oración introductoria

Oración del día

Santísima Virgen María, nos alegran y celebramos los dones y carismas que depositaste en el alma de Sor María de Jesús, y que adivinamos en estas sus palabras: Obró en mi la fuerte y suave fuerza de la sabiduría, manifestóme lo más oculto y a la ciencia humana más incierto. Púsome delante de ti, oh imagen espaciosa de la divinidad y Ciudad Mística de su habitación, para que, en la noche y tinieblas de esta mortal vida, me guiasteis como estrella, me alumbrases como luna inmensa luz, y yo te siguiese como a Capitana, te amase como a Madre, te obedeciese como a Señora, te oyese como a Maestra y en Ti, como en espejo inmaculado y puro, me mirase. Danos, Señora nuestra, esos mismos sentimientos y deseos de la Sabiduría Infinita que es Cristo, y el amor hacia Ti que alimentó la preciosa vida de tu Sierva.

Amén

Oración final

LA VIRGEN DEL CORO
Como llegó a Sor María de Agreda

Sor María de Jesús de Agreda apoyada en la palabra que el Señor le tenía dada de no negarle ninguna cosa que fuera conveniente a su bien espiritual, había pedido a Su Majestad siendo Abadesa del Convento, una imagen de la Purísima Concepción para colocarla en el coro.

Un día, se hallaba en el oratorio del Excmo. Sr. Conde de Lemus, que residía en Madrid, el ejemplarísimo religioso Padre Fray Pedro Monterón, mirando atentamente una imagen de la Purísima Concepción que allí había, y absorto y embelesado con su peregrina hermosura, se volvió al Conde, lleno de fervor y dijo: Esta sagrada imagen, Señor, no está bien en este oratorio. ¿Pues dónde se ha de colocar?, respondió S. E.. Suspendiose un poco el siervo de Dios, mirando otra vez la imagen, y, vuelto al Conde, añadió: Este peregrino simulacro lo ha de enviar V. E. a la Madre María de Jesús, Abadesa del convento de la Purísima Concepción de la villa de Agreda, porque es voluntad del Altísimo que en aquel convento obre grandes cosas de su divino beneplácito. Y movido con esta manifestación, el Conde de Lemus envió esta imagen a la Venerable Abadesa, que la recibió con grande consuelo de su alma, dando gracias a su divino Esposo por haberle concedido lo que tanto deseaba.

PRIVILEGIOS CONCEDIDOS POR EL ALTÍSIMO A LA SAGRADA IMAGEN DEL CORO

Refiere la Venerable Madre María de Jesús que el día de la Purificación de Ntra. Señora concedió el Señor a esta imagen de la Virgen del Coro poderosísimas gracias contra el demonio, la gracia para salir del pecado, disponerse a recibir los santos sacramentos y conseguir la justificación, gracia especial contra tempestades, truenos y rayos, contra la desesperación, los escrúpulos para serenar las conciencias, contra la embriaguez, las enfermedades de cuerpo y alma, los espantos y miedos; todas las gracias que hasta aquel día tenía concedidas a otras sagradas imágenes en todo el mundo y, finalmente, la Santísima Trinidad otorgó que la Madre de Dios haría en el cielo delante del Trono del Todopoderoso la misma petición que con afecto devoto se hiciera en presencia de dicha imagen.

ORACIÓN A LA VIRGEN DEL CORO

Os suplico, Santísima Madre de Dios, que tengáis por bien de visitarme en mis tribulaciones y confortarme para caminar por el camino de la vida, alumbrando los ojos de mi alma afligida y que carece de luz del cielo, avivando la esperanza de la posesión del eterno y sumo bien, para correr sin cansarme hasta llegar a beber y saciarme de la fuente de la vida.

Amén

(Tres Avemarías y el Acordaos)

Por la pronta beatificación de la Venerable Madre María de Jesús de Agreda
(Con licencia eclesiástica).

5 minutos al día que cambiarán tu vida