Lázaro

San Lázaro

Etim.: “Dios ayuda”

Fiesta: 17 de diciembre

San Lázaro y sus dos hermanas, María (la que ungió al Señor con perfume y le secó los pies con sus cabellos) y Marta, eran amigos de Jesús y le invitaban a su casa en Betania, cerca de Jerusalén. En aquel hogar Jesús era amado y visitaba cuando estaba en Jerusalén. Esto le era muy importante ya que Jesús no tenía casa propia ni siquiera una piedra donde recostar su cabeza (Lc 9,58)

¿Se siente Jesús acogido en tu casa? ¿Es amado como en Betania, se le da toda la atención a escucharle? ¿Hay actitudes, programas de radio, u otras cosas que le ofenden en tu hogar?

Jesús resucitó a Lázaro (Juan 11,1-44).

Ya en el siglo III se le veneraba en toda la Iglesia. Eteria (c.390), una peregrina a Jerusalén, describe impresionada sobre la gran procesión que se hacía el sábado anterior al Domingo de Ramos al “Lazarium” (sitio en el que Lázaro había sido resucitado.

No sabemos de su vida posterior pero hay muchas tradiciones. En las Pseudo-Clementinas se cuenta que Lázaro acompañó a San Pedro a Siria. La tradición más común en el oriente afirma que los judíos embarcaron a Lázaro en Jaffa en una nave que hacía agua, junto con sus dos hermanas y otros cristianos, y la nave llegó milagrosamente a la isla de Chipre. Lázaro fue, según esa tradición, elegido obispo de Kition (Larnaka), y murió 30 años después.

El año 890, el emperador León VI construyó una iglesia y un monasterio en su honor en Constantinopla y trasladó allá una parte de las pretendidas reliquias, que se hallaban en Chipre.

En el siglo XI, en relación de la leyenda provenzal de Santa María Magdalena, empezó a decirse que Lázaro había sido obispo de Provenza y había muerto mártir en Francia. El Papa Benedicto IX, en ocasión de la consagración de la iglesia de San Víctor de Marsella, hace alusión a las reliquias de Lázaro que estaban ahí.

Hay otro Lázaro en el Evangelio: El pobre ilustrado en la parábola de Jesus (Cf. Lc 16,20-25), el cual es representado popularmente con perros y muleta. Este NO es un personaje histórico sino parte de una parábola de Jesús. Por lo tanto NO es un santo.