Acordaos Nuestra Señora del Sagrado Corazón

Patrona de causas difíciles y desesperadas.

Acordaos, ¡oh Nuestra Señora del Sagrado Corazón!, del inefable poder que tu Hijo divino te ha dado sobre su Corazón adorable. Llenos de confianza en tus merecimientos, acudimos a implorar tu protección. ¡Oh celeste Tesorera del Corazón de Jesús, de ese Corazón que es el manantial inagotable de todas las gracias, y el que podéis abrir a tu gusto para derramar sobre los hombres todos los tesoros de amor y de misericordia, de luz y de salvación que encierra! Concédenos, te lo suplicamos, los favores que solicitamos.

No, no podemos recibir de Ti desaire alguno, y puesto que sois nuestra Madre, ¡Oh, Nuestra Señora del Sagrado Corazón!, acoged favorablemente nuestros ruegos y dígnate atenderlos. ¡Así sea! ¡Nuestra Señora del Sagrado Corazón: ¡Ruega por nosotros! (Repítase tres veces)

5 minutos al día que cambiarán tu vida