A Nuestra Señora de la Salud y Perpetuo Socorro

El enfermo, al acercarse a la Madre de Nuestro Señor Jesús, mejora su vida. Es imposible honrar a la “Llena de Gracia”, sin procurar la amistad con Nuestro Salvador; y llenar la vida del querer de Dios.

La Iglesia Católica, basándose en su experiencia de siglos, reconoce a la Virgen como “SALUD DE LOS ENFERMOS”. Es decir, que Dios le ha concedido una fuerza muy grande contra todo mal, no sólo contra el pecado, sino para recobrar la salud corporal.

Ella es Madre del enfermo, por voluntad de su Hijo que muere en la cruz. Todo enfermo que acude a María realiza el proyecto de Dios: “HACED LO QUE ÉL os DIGA”.

“SALUD DE LOS ENFERMOS: porque ofrece serenidad a cuanto sucede; pone orden; da confianza; enseña a saber esperar y sobre todo a aceptar lo que Dios quiere: es el “HÁGASE EN MI, SEGÚN TU PALABRA".

5 minutos al día que cambiarán tu vida