Breve novena a San Pio de Pietrelcina

Padre de bondad y misericordia, fuente inagotable de vida y felicidad, te pido, por intercesión del santo Padre Pío, me concedas ser semejante a él: sencillo y humilde, como las flores del campo; libre y alegre, como los pájaros del cielo; pobre y laborioso, como su padre san Francisco.

Porque confío en tu amor y en tu gracia, hoy te ofrezco libremente cuanto soy y cuanto tengo: deposito mi pasado en tu misericordia, encomiendo mi futuro a tu providencia y me quedo tranquilo como un niño pequeño en brazos de su madre cariñosa, tratando de vivir un día a la vez.

Te entrego mi memoria, mi inteligencia y mi voluntad.

Te consagro mis fuerzas y mis límites: tómame como soy y haz de mí como hiciste de Pío de Pietralcina, un buen cristiano y un honrado ciudadano que te alabe sirviendo a mis hermanos.

Te pido también la gracia especial que por medio del Padre Pío solicito en esta novena si es lo que más nos conviene para estar más cerca de Ti y de tus planes sobre nosotros.

Amén

(Dígase la petición y récese un Padrenuestro, Ave María y Gloria).