Álvaro de Córdoba

19 de febrero

Beato Álvaro de Córdoba
Beato Álvaro de Córdoba

El Beato Álvaro de Córdoba nació en Zamora en 1360 para morir el 19 de febrero de 1430, y es conocido en los bularios romanos como fr. Alvarus Zamorensis (Álvaro Zamorano).

Ingresó en la Orden de Predicadores en 1368. Pasa primero su vida entre el claustro y la docencia en la Universidad de Salamanca. A principios del siglo XV deja la cátedra para recorrer los senderos de España, Provenza, Saboya e Italia.

Son tiempos difíciles: pasó la peste negra asolando Europa y dejando los conventos vacíos; la Iglesia se encuentra dividida, unos obedecen como legítimo al papa de Avignón, otros al de Roma y otros al que está en Pisa.

Fue confesor de la reina Catalina de Lancaster y del futuro Juan II de Castilla. En una peregrinación a Tierra Santa realizada en 1419 quedó impactado por el doloroso Camino del Calvario, recorrido por Jesucristo, y fundó el Convento de Scala Coeli a siete kilómetros de Córdoba, en las estribaciones de Sierra Morena. Allí se levantó, según parece, el primer Vía crucis de Europa, y ha sido la fuente inexhausta donde Andalucía bebió su entrañable devoción a la pasión de Cristo.

Un poco más allá, donde arranca la primera estación, está el convento rehecho, con su castillo al lado. Y casi medio centenar de novicios dominicos están curtiendo el cuerpo y el alma bajo el patronato del santo fundador. Para el peregrino, lo mismo que para los novicios, los versos de la puerta son un memorial inolvidable:

Alcázar de la fe, sagrado asilo…
la cristiana piedad goza en tu historia,
que escala te apellida de la gloria.

Su sepulcro se encuentra en el Santuario de Santo Domingo de o Scala Coeli. Su culto fue autorizado por Benedicto XIV el 22 de septiembre de 1741. Las cofradías de Córdoba tienen al Beato Álvaro como Patrono.